lunes, 11 de abril de 2011

El Amor de Mi Vida

Tal vez esta sea una historia patética, pero es algo que para mi significó mucho.
Todo comenzó en algún día del mes de Agosto, cuando estaba en mi red social, yo estaba tranquila, checando algunas cosas, como cualquier adolescente lo haría, de pronto, un ex compañero de primaria, me saludó; Yo estaba pensando en algo como, molestarme o pedirme alguna cosa, sinceramente no me imaginé que después se convertiría en ‘’ el amor de mi vida’’ lo sé es algo iluso el pensar que a los 14 años de edad sería el amor de tu vida, aunque haya algunas personas que así lo crean. Como parejas que desde primaria se han amado, ETERNAMENTE, hasta el fin de sus días, y más allá de eso.
El comenzó a hablarme, preguntando si yo lo recordaba, sinceramente, yo no lo hacía pues fue en primaria y yo ya cursaba tercer grado de secundaria, no algo muy lejano. Su nombre, fuerte, y desde mi punto de vista un nombre muy bello ‘’ Jorge ‘’.
Estuvimos platicando semanas, creo que hasta meses; fue algunas veces a visitarme a mi escuela, algo que a mí me parecía muy lindo y caballeroso de su parte. Sinceramente yo no le tomaba mucha importancia a su tipo de visita, no me imaginaba, el ¿por qué? o el ¿qué quería? Simplemente me imaginaba que le interesaba una amistad, mi amistad.
Hasta que se decidió, sí, me refiero a que me confesó su amor, pero yo no sentía nada por él, simplemente le podía ofrecer una amistad, sincera. Puesto que yo, ya tenía novio, su nombre: Emilio.
Emilio era del tipo de personas que se toman todo a la ligera, así que decidí terminar con él porque me trataba algo mal; seguí con mi vida, y Jorge se convirtió en un gran consejero, podría decir que yo le contaba todo con lujo de detalles acerca de Emilio, y él me apoyaba mucho. Con el tiempo comencé a conocerlo más a fondo, me di cuenta que era un niño caballeroso, lindo, respetuoso, una persona respetable, admirable, confiable, comprensivo, guapo y creo que jamás acabaría de describir todos los adjetivos calificativos, porque para mí era la persona perfecta, que va, porque digo era, si lo sigue siendo; lo es.
El 1 de octubre, decidí aceptar la propuesta de Jorge y salir. A mi sinceramente me comenzaba a interesar Jorge, así que prestaba mucha atención a todo lo que hacía, nos llevábamos perfecto. Ese día, fue nuestro primer beso, dirán que soy algo tonta, porque aun no éramos novios, pero la verdad es que el amor se da así, llega sin ser llamado.
Sí, se dio, y fue un beso en verdad bello, era de esos besos en los cuales simplemente te sientes en las nubes, creo que con eso, Jorge, me conquistó completamente.
Jorge era una persona algo tímida, así que tome yo la iniciativa, y sujeté su mano lentamente pero al mismo tiempo firmemente con la mía; él solo me miro y esbozo una gran sonrisa, fue algo muy bello, algo que jamás olvidare. Esa noche me di cuenta qué tanto me interesaba
Ambos teníamos muchos amigos en común, una de ellas Paola, su prima, que ofrecía una fiesta el 8 de octubre en motivo a sus quince años, Jorge me pregunto si yo iría, y le respondí que sí.
La verdad yo estaba muy emocionada, porque saldría con él, de nuevo. Ya en la fiesta, yo estaba con algunos de mis amigos, ya que Jorge aun no llegaba. Pasaban las horas hasta que por fin, llegó, simplemente no iba a reclamarle por llegar tarde, pues, me gustaba demasiado como para hacerlo, recuerdo que me abrazó muy fuerte y me dijo que me extrañaba.
Estuvimos un tiempo en la fiesta y después salimos un rato a tomar aire, la gente nos preguntaba si éramos novios, nosotros solo reíamos.
De pronto, Jorge me miro fijamente a los ojos y me dijo con una voz suave:
Ana, creo que ya es bastante obvio, me gustas mucho, eres una niña muy linda, y me preguntaba si… ¿Quisieras ser mi novia?
Me quede perpleja, y asenté un sí con la cabeza, Jorge sonrió y me dijo muchas gracias. Te prometo que te haré la niña más feliz. Después de eso, seguimos juntos lo que restaba de la fiesta hasta que nuestros padres nos recogieran.
Se acercaba el día de mi cumpleaños, un 22 de octubre, así que decidí hacer una pequeña reunión con mis amigos y amigas, en un restaurant de la ciudad, le avisé a todos, Emilio ya sabía así que también asistiría.
El día fue algo incomodo, puesto que llegué algo impuntual, pero que importaba si era mi cumpleaños; cuando llegué mi mejor amiga, Jorge, y algunos otros de mis amigos ya estaban ahí. Yo apenada, los saludé, y les pedí disculpas por haber llegado algo tarde.
Nos fuimos a sentar y comenzamos a platicar, sobre algunas cosas de interés adolescente, Jorge fue muy lindo conmigo, me llevo un ramo de rosas.
Mientras hablábamos, todos mis amigos comenzaron a murmurar, yo me preguntaba que estaba pasando, de pronto vi entrar a Emilio con un regalo enorme, fue algo especial, y le agradecí mucho y lo abracé.
Jorge solo se quedo inmóvil, yo le dije que Emilio ya no me importaba, y que si estaba incomodo podía decírmelo y yo lo entendería. Pero Jorge, jamás me quiso decir qué tan incomodo se sentía, hasta la fecha no sé si por falta de confianza o temor a que yo me enojara.
La noche se convirtió en un entorno bastante pesado; llegaron por mí y yo sólo, no podía dejar de pensar en cómo se sentía Jorge. Me sentía la peor persona existente por haberle causado algún sentimiento malo.
Al otro día le pregunté que si estaba todo bien, el sólo me respondió que se había puesto muy celoso, porque no estaba acostumbrado a ese tipo de cosas. Le pedí disculpas, y le agradecí por ser tan maduro y no arruinar mi noche, pelando con Emilio.
Las cosas siguieron perfectas.
Pasaron las semanas, hasta llegar a nuestro primer aniversario, yo aun no quería demasiado a Jorge, creía que nuestra relación duraría dos meses, así que no le tomé importancia a nuestro primer aniversario, ya que yo aun seguía queriendo a mi ex novio Emilio.
Así que siempre que Jorge me invitaba a salir yo le decía que no, porque no podía ni verle la cara. Me sentía mal por haberle dicho que si quería ser su novia, si no lo quería lo suficiente.
Jorge se dio cuenta y comenzó a reclamarme, me dijo que si había alguna razón por la cual yo no quisiera salir con él, yo le respondí que era por mi mamá, para que no se sintiera mal, tenía un remordimiento intenso en mi cabeza, que no me dejaba tranquila, así que me decidí y salí con él, quiero decir debía conocerlo mejor tal vez el cambiaría mi forma de ver el amor, poder dejar de pensar en Emilio, poder querer a alguien más.
Y en efecto comencé a salir más con él, lo empecé a querer(…)